SEMILLERO POLÍTICO DIVERSO


"Yoani no habla como una oposicionista sistemática sino como una persona muy objetiva"

 

Luis Manuel de Lima

El libro "La Revolución de las Miserias. Habla Yoani Sánchez", de Jean Pablo López, el autor tiene el atrevimiento de asistir a una reunión de los famosos Comités de Defensa de la Revolución en Cuba (CDR), se hospeda con una familia cubana en Centro Habana y vive la Cuba cotidiana de la gente de a pie. Su punto fuerte, la entrevista a Yoani Sánchez y a varios jóvenes disidentes que muestran la cara del cambio generacional que busca una salida definitiva a la situación política de la isla.

 

"Mi objetivo siempre fue ir a Cuba y entrevistar a Yoani Sánchez"

 

-¿Cómo se te ocurrió la idea de este libro?

JPL- La iniciativa nace de un proyecto que tenía cuando tomé un curso de redacción creativa en la Fundación Uslar Pietri, proyecto que no se dio por falta de tiempo y de logística. Entonces estaba el boom de Yoani Sánchez y quería entrevistas a esta bloguera cubana. Un día conversando con mi papá me dice que viaje a Cuba a entrevistarla.

 

-¿Tu papá entonces te dio una gran sugerencia?

JPL- Él es el precursor de la idea y un tanto mi familia. Contacté a Yoani por mail, estuve unas tres semanas enviándole un e-mail diario para que viera la insistencia mía y ella respondió diciéndome que sí, que sería un placer darme la entrevista y la pautamos.

 

-¿Tú tenías conciencia de los riesgos y peligros que ibas a enfrentar al buscar entrevistar una disidente perseguida en Cuba o eres un irresponsable que no sabía para dónde iba?

JPL- Hay un poco de todo eso, algo así…

 

-¿La irresponsabilidad te ayudó?

JPL- Sí.

 

- ¡Eso se puede llamar audacia periodística, coraje, porque si piensas a qué te vas a enfrentar no haces nada!

JPL- Creo que la ingenuidad y el desconocer el peligro que estaba corriendo. Pero el objetivo siempre fue ir a Cuba y entrevistarla a ella. Cuando llegué encuentro una realidad diferente y decido vivir como uno más del montón, que es el título de uno de los capítulos del libro. Y eso es lo que me cambió mi visión, tanto de Latinoamérica como mi visión personal de las cosas y entendí un poco más la realidad de Cuba.

 

-¿Qué ocurrió con el juicio que tenías formado de Cuba, lo comprobaste o fue un descubrimiento total lo que encontraste allí?

JPL- Yo sí tenía un prejuicio, creo que es bien difícil ir sin prejuicios a Cuba cuando uno escucha tantas cosas en diferentes países y tanta opinión de la gente, conocía un poco lo que era el régimen político, pero no del todo.

 

-¿Pero hay partes en el libro, incluso la misma Yoani, que reconoce ciertos valores en la sociedad y eso es sorprendente verdad?

JPL- Sí es verdad, sorprendente, allí se vive un sentido de la camaradería, de la solidaridad que también es muy bonito verlo. Yo derrumbé ese mito, ese prejuicio que los cubanos son vivos y tracaleros, creo que no es así, respeto mucho la creatividad del cubano y creo que cualquier sociedad bajo esa situación política o económica desarrolla un sentido de creatividad distinto y aquí lo vemos también lo que de repente más sutil que allá.

 

"La prostitución en Cuba tiene una motivación diferente frente a otros países"

 

- El diálogo con la prostituta es impresionante, lo que te dice esa muchacha y es la hermana de doce años la que les abre la puerta de la casa

JPL- De esa entrevista el mensaje principal es que explica el porqué de la prostitución en Cuba, que creo tiene una motivación diferente frente a la prostitución que sigue vigente y está casi institucionalizada en otros lugares de Suramérica.

 

-¿Cuál es la diferencia?

JPL- Allá no todas, pero la mayoría lo hace por necesidad.

 

-¿Y tú crees que en Venezuela no hay muchachas que se dedican a la prostitución por necesidad?

JPL- Creo que aquí es más visto como una profesión, pero en Cuba los trabajos no se miden en cuanto a la remuneración sino a cuánto recursos puedes desviar hacia ti y a tus familiares.

 

-¿Qué quiere decir desvío de recursos?

JPL- Es robo y eso se dice que la gran mayoría de los cubanos "sobreviven" por el desvío de recursos. El que maneja el autobús se roba un poco de gasolina, el que trabaja en la carnicería se roba un poco de la carne, o sea es llevarte algo que es muy valioso en el mercado negro.

 

- La familia que te recibió en La Habana fue tan generosa que te permitieron fotografiar hasta las famosas tarjetas de racionamiento. ¿Qué ha sido de ellas, les perjudicó en algo tu presencia allí?

JPL -No, ellos no han sufrido ningún tipo de represalia.

 

-¿Pero porque no fueron identificados porque están controlados y por eso ellos tienen que ir a la reuniones de los CDR como cuentas en el libro?

JPL- Por una de esas razones es que yo logré ir a la reunión con ellos.

 

-No quiero que cuentes todo el libro pero porque no cuentas ¿cómo es esa reunión de los CDR, qué temas tratan y cuál es la actitud de la gente?

JPL- La metodología es arcaica y bien monolítica, montan una mesa con un mantel rojo en ciertas esquinas de La Habana, por ejemplo, en la calle Neptuno, vienen dirigentes del Partido Comunista, realizan una convocatoria para la lectura y aprobación en aquel momento de los Lineamientos de Partido. Antes le habían repartido un panfleto para que los lean y vayan preparados. Cuando llegué me encontré con el tumulto de gente y comienzan a leer los lineamientos donde plantean mejorar la vialidad, la educación, la salud, discuten todo eso y al final piden que levanten la mano los que están a favor, los que están en contra y los que se abstienen.

 

-¿Y nadie que está en contra levanta la mano?

JPL- Pues sí, es perder el tiempo, y Luisa, que es una de esas personas que me ayudó a entrar a esa reunión, que son los dueños de la casa donde me quedé, junto con Juan, ella lo explica en el libro. Yo le pregunto eso. Pero me dice que no los dejan y para qué perder tiempo, ya gastamos tiempo, no es necesario gastar más saliva, entonces no vale la pena.

 

"Yoani vivía en Suiza y voluntariamente volvió a Cuba"

 

-¿Qué te impresionó de las entrevistas a varios disidentes y cubanos?

JPL- Yoani habla con una cierta altura, no lo hace como una oposicionista sistemática ni como una enemiga, sino como una persona muy objetiva. Una persona que se fue de Cuba, vivía en Suiza y que voluntariamente volvió, que es algo asombroso. De la entrevista de Yoani me siento muy feliz porque cuando voy a su casa había atendido antes a un corresponsal de España al que le dio media hora, después se reunió conmigo casi dos horas y nos fuimos a cenar por más de dos horas y no me dejó que yo pagara.

 

- Hay muchas cosas en ese libro que vale la pena leer, por ejemplo: La visita al mercado y la descripción que haces es desoladora.

JPL- Sí, tuve la oportunidad de hacer unas compras con la familia donde me quedé y más que todo fue un city tour buscando una cosa aquí y otra allá, estuvimos dando vueltas por la ciudad, el mercado en situación precaria.